Wednesday, January 11, 2006

Me gusta tener la ciudad para mi solita…

El año debería tener más fines de semana como este. El Viernes cuando salí de la oficina estaba de lo más contenta porque sabía que iba a disfrutar este fin de semana. ¡Fin de semana largo! Woo hoo!
Aparte de las cuchumil películas que vi (ver post anterior), traté de ser un poco sociable. El Sábado en la tarde salí con una amiga en búsqueda de los libros perdidos. Fuimos a Thesaurus y a Cuesta Centro del Libro en búsqueda de una buena selección de libros en inglés, pero todo fue en vano. ¿Por qué no hay buenos libros en inglés en nuestras librerías? ¿Alguien sabe dónde se pueden conseguir? Y por favor, no me digan de sitios que venden novelas o libros sin sentido. Se los agradecería mucho. (Si nadie sabe, Amazon con nosotras). Anyways, para mí la búsqueda no fue tan infructuosa pues compré (o mejor dicho, me hicieron comprar) un clásico de la literatura en Thesaurus y también par de libros muy buenos de fotografía en Cuesta del Libro.
Un poco más tarde me volvió a llamar mi amiga para ver si íbamos a un supuesto bonche que había en Caribbean Sun. Una amiga le había dicho que Mr. O’Neil cumplía años y que lo iban a celebrar en la playa, así que tomamos rumbo al Este. Yo iba todo el camino esperando un bonche (aunque me había asombrado que no habían hecho nada de publicidad sobre esto), y cuando llegamos nos encontramos con que era un bonche, pero de panas y de la gente que estaba en la playa, nada oficial. Ya que estábamos allá, decidimos quedarnos.
No sé si a ustedes les pasa igual que a mi, pero me asombra el hecho de que no obstante vivimos en una isla, yo casi nunca voy a la playa. O sea, tengo a mi disposición una playa decente a menos de 30 minutos de mi casa (y digo decente porque no cuento el inodoro de Güibia, ya que no me parece placentero estar nadando entre “submarinos”), y rara vez voy. Se sintió tan chulo coger carretera a las 5 de la tarde para ver el atardecer en la playa con un traguito en mano, que mejor ni les digo. Creo que debo hacer eso más a menudo.
Luego de un rato, mi amiga se encontró con la amiga que la había invitado y después otra amiga de nosotros llamó, diciendo que andaba con otra amiga (¡cuántas amigas!), y las dos cogieron para allá. Nos quedamos un buen rato en Caribbean Sun, disfrutando de la brisa playera y de la buena música, y ya entrada la noche enfilamos hacia nuestras respectivas casas.
El Domingo, como ya dije, fui en la noche al cine con Winch y Loli. También fueron un grupete de familiares de Winch, entre los que estaba Annie (Jerry se había quedado en la casa), la prima de Winch que nos dio refugio en Miami cuando fuimos al concierto de U2. Luego del cine ellos decidieron ir a cenar, pero yo enfilé para mi casita.
Voy a ver si este Sábado vuelvo a la playa para ver al atardecer con mi pana Absolut a mi lado.
La mayor parte de mis salidas este fin de semana fueron a Movie Max para buscar y devolver películas, pero no me quejo.
Fue un fin de semana de descanso y de experiencias muy agradables.
Ojalá que todos fueran como este.

1 comments:

lagitti said...

Había una librería en el pedacito de calle que está entre Lope de Vega y Tiradentes (que sale al Super Nacional -está La Isla Niños ahí en esa calle). Ahora no me acuerdo cómo se llama que vendían muy buenos libros en inglés, de arte, fotografía, era especializada en filosofía. Ojalá no la hayan cerrado como todo aquí. Y si no, Amazon my friend! tu búsqueda será infructuosa en Santo Domingo no problem.